NUESTRA INTERVENCIÓN EN PARAGUAY
Entre el 2 y el 8 de agosto de 2004

La marea de fuego que dejó cientos de muertos en el Hiper Mercado Ycuá Bolaños

Al llegar a Paraguay fuimos recibidas en la Embajada Argentina,  nuestro primer acercamiento con la situación fue en la Sociedad Paraguaya de Psicología. Nuestra ayuda fue brindarles asesoramiento y estrategias para la organización de un dispositivo de emergencias en salud mental.

En ese momento en ese lugar se estaba organizando la forma de trabajar y los lugares donde se requería ayuda psicológica.

Frente al hipermercado había un lugar llamado “Tropic”, dónde se encontraban  algunos familiares a la espera de noticias, ahí pudimos tomar contacto con algunos de ellos pero en el lugar se encontraban también muchas personas que estaban asistiendo, psicólogos españoles, cruz roja, etc,  por lo que decidimos ir hacia otros lugares donde se necesitara también contención emocional, por lo que fuimos a la escuela “Artigas”, ubicada en un barrio muy cerca donde se había desatado la catástrofe.

Ahí se realizó contención a casi 70 docentes de diferentes escuelas, muchos de ellos habían perdido alumnos, familiares y su mayor angustia era el “volver” a clases, como iban a contener a sus alumnos y como decirles la ausencia de otros (esto había sido solicitado por algunos padres que no se atrevían a contárselo a sus hijos).

Trabajamos en dos turnos, mañana y tarde y la tarea fue poder trabajar la propia angustia de los maestros.

En la escuela “ Santa Rosa de Lima”, nuestra intervención fue solicitada por uno de los maestros que había acudido el día anterior. En esa escuela había fallecido la directora, que además de cumplir con esa función, era amiga, con lo cual dejaba un vacío tremendo en todos los docentes y alumnos.

Ahí también habían fallecido algunos alumnos.

La angustia mayor era el dolor por la pérdida pero además como abrir nuevamente las puertas de la escuela.

Con los bomberos voluntarios del Barrio Sajonia, ahí nuestra intervención fue solicitada por el capitán Sr. Barreto ya que decía que sus muchachos “se derrumbaban”.

Concurrimos en dos momentos para trabajar con diferentes integrantes ya que todos ellos habían estado directamente en el lugar del hecho.

Por la tarde pudimos charlar con algunos que pudieron contar con detalles lo que habían vivido.

Por la noche en el momento de la guardia se encontraba una mayor cantidad de bomberos (hombres y mujeres), todos ellos muy jóvenes.

Su mayor angustia pasaba por las terribles escenas que habían presenciado y otro tema que los preocupaba era ¿cuáles serían  las secuelas psicológicas que podrían aparecer en un futuro.?

Con psicólogos y estudiantes de la carrera de psicología, que estaban trabajando en la atención a víctimas y familiares en diferentes lugares.

Nuestra intervención fue a pedido de un grupo perteneciente a C.E.P.A, representado por la Lic. Ana María Madero de Dellepiane.

Trabajamos en contención, asesoramiento y talleres para impartir algunas de las herramientas con las que trabajamos en el EPS.

El trabajo estuvo dividido en dos encuentros con alrededor de 150 personas.

En todos los casos nuestro trabajo estuvo basado en los cuatro pasos del EPS

Encuentro / contención – Catarsis – Verbalización – Proyecto.

En todas las intervenciones pudimos realizar estos cuatro pasos. Y fundamentalmente expresar las emociones, hablar y trabajar sobre ellas.

Palabras y frases que quedaron resonando:

“siento tristeza porque todo el entrenamiento que tuve no sirvió para salvar vidas”

“solidaridad y consuelo”.

“Es difícil comprender y aceptar lo sucedido

“Dolores de cabeza”, “dificultades para conciliar el sueño”, “insomnio”, “pesadillas”

“Olores”, “temor a que se vuelva a repetir”

 Nadia Mazzone – Susana Canaparo – Silvia Brunacci – Patricia Bril

Integrantes del EPS